martes, 16 de enero de 2007

Miss O. y los reconocimientos ginecológicos.

Hay que joderse. Lo incómodo que resulta que te introduzcan por el orto un palitroque de tamaño clarísimamente superior a todo lo que la naturaleza considera normal. Sin prolegómenos ni pollas (...nunca mejor dicho...). Y encima frío como un témpano. Y pringoso. Y tú mientras mirando al techo. Tuturuuu.

- Pues se ha quedado buena mañana, eh.
- ...ehm...sí...
- ¡Hala! ¡Si tienes unos ovarios poliquísticos de libro!
- (Yuju. ¿Acaso tengo que estar emocionada por ello?) ...pero...eso...¿?...
- Nada, no hay que preocuparse...suele pasarle a mujeres que tienen problemas de acné (...claro, que ese no parece tu caso...) y que tienen mucho vello (...claro, que eso tampoco te pasa a ti...)...a las que les cuesta un poco más de lo habitual quedarse embarazadas porque no ovulan con normalidad.
- (Guau. Qué novedad.)
- ...claro...que tampoco creo que tú tengas intenciones de tener niños ahora mismo...

Una lástima.

Oscar, Marcos, allá donde estéis; tendré que darle ánimos a vuestro padre para que siga intentándolo. Una y otra vez. Todos los días. Sin parar. El kama-sutra se nos va a hacer corto. Verás.

...agh...los viruses me están haciendo desvariar...




(...y no, no tengo ganas de tener nenes de momento, gracias...)

lunes, 15 de enero de 2007

- Cielos...acabo de enamorarme...
- ¿Tú de cuántos desconocidos puedes enamorarte a lo largo de un día?
- ...de todos los que se atreven a mirarme a los ojos...de los que consiguen himnotizarme...de los que hacen que no pueda apartar la vista aunque quiera...de los que sonríen cuando me doy por vencida...de los que me buscan a lo lejos pero disimulan cuando me encuentran...
- ¿Y funciona?
- ...no...pero es más fácil soñar despierto que dejarse querer por alguien que te conoce demasiado...
- Es más difícil intentar querer a alguien que no quiere darse a conocer...
- ...eh!...me encanta esta canción!...
- Eres una jodida cobarde.
- No vuelvas a decir eso...o tendré que acabar aceptándolo...


...en la orillita del mar, pensando yo en los pajaritos...en la orillita del mar, soñando que te ve el rocío...en la orillita del mar, los barcos se hacen los dormidos...en la orillita del mar, no pasa na aunque te hayas ido...loloroloooi...en la orillita del mar...laralaaaai...

domingo, 14 de enero de 2007

Cosas de la edad.

- Señorita, ya hemos llegado.
Has vuelto a quedarte dormida en el autobús. No sabes cuánto tiempo vas a poder aguantar este ritmo de vida. Recoges todos los bártulos que te acompañan y sales a la calle. Te molestan hasta los rayos del sol. Al menos hoy te ha dado tiempo a ver la luz del día. De vuelta a casa. A lo lejos visualizas dos uniformes andantes. Azul marino, botas de cuero, gafas oscuras y naranja fosforito. Lo que menos te apetece en este momento es tener un encuentro con la autoridad. Bajas la mirada y sigues caminando. En verdad no tienes nada de qué preocuparte. Nos lo fundimos todo el otro día.
- ¡Eh! ¿No te acuerdas de mí?
El uniforme se descubre cual superhéroe a punto de confesar su secreto. Años y años desde la última vez que os veíais, sí. Pero hay ciertos datos que tu memoria de 'pescao' tiene bien agarrados. Y te habla de lo bien que le va la vida. De su trabajo. De su nueva casa. De sus subordinados. De sus viajes a Berlín. Y te enseña su alianza de oro. Y tú tiemblas.

En casa te espera una invitación de boda encima del mueble de la entrada. En el móvil una foto entrañable, "Nacho, Charo y la recién llegada Violeta te deseamos un blablabla...". Ellos estrenan piso. Él cruza el charco en busca de otra vida. Y tú te estresas cuando te preguntan qué vas a hacer este jueves. De momento pensar en el nombre que le vas a poner a tus futuros hijos...

Cada cosa a su debido tiempo. Por favor.

...aunque Marcos y Oscar no suenan mal...

viernes, 12 de enero de 2007

...y la tercera en la frente...

Nunca habías visto algo tan bonito (aunque todavía no tienes conciencia de las cosas que te gustan y las que no). 'La boca del Infierno' lo llaman. Montones de rocas negras afiladas que cortan tanto el aire como las olas que rompen contra ellas. Tú, como cría de cinco años que eres, correteas de un lado a otro, das brincos de piedra en piedra, saltas a pata coja. "¡Niña! Ten cuidado, no te vayas a caer". Y el que avisa no es traidor. De repente el suelo desaparece bajo tus pies. Estás demasiado asustada para chillar. Cierras los ojos. Ya no recuerdas nada. "¿Mamá?". Miras hacia arriba. Paredes de roca negra. Cielo azul. Una gaviota. Miras hacia abajo. Arena. No recuerdas haberla visto antes de caer.

6:30. Suena el despertador. Las legañas te impiden despegar los párpados. "Pff...y hoy encima, huelga de profesores...pues antes de que falten ellos, falto yo...". Te das la vuelta. "...mmm...qué calentito..."
7:30, 2º vagón, piso de arriba. Tu asiento sale despedido por los aires junto con el resto del tren...y de los pasajeros...
9:00. Los gritos de tu abuela desde el salón te despiertan de un sobresalto. "¡Niña! ¡Niña! ¿Estás en casa?". No te había dado tantos besos ni el día de tu comunión.

"Permanezcan sentados y con el cinturón abrochado hasta el cese de la luz". Oyes el ruido de los motores. Apoyas la cabeza en el respaldo y miras através de la ventanilla. Te encanta notar esa sensación de vértigo en el estómago a medida que el avión se eleva. Todo parece tan pequeño desde aquí arriba. Vives en la ignorancia durante dos horas y media más. Al llegar a tu destino descubres que todo se ha desmoronado en mil pedazos. Las uvas y el sol te esperan. Sonríes nerviosa.


...y todavía te ves con derecho a quejarte...a decir que nunca nada te sale bien...que la suerte no está de tu parte...

...puedes ir cerrando la boca...

...maja...

martes, 9 de enero de 2007

- ¿Y tú a qué te dedicas?
- Pues ultimamente a partir huesos con podadoras, abrir cráneos con sierras eléctricas y desmembrar bichos con cuchillos enormes.
- Ah.
- ...también masturbo a animales...